Trauma, intimidación y violación

Perspectiva Psicológica al Trauma de la "Manada"

Parto de mi absoluta ignorancia a cerca del Derecho Penal y de mi desconocimiento a cerca de lo que en la legislación vigente se considera violencia e intimidación.

Quiero expresar mi respeto a los señores magistrados que están sujetos a una ley que tienen que aplicar y que pienso que hay que reformar con urgencia.

Y una vez leída toda la información que he podido al respecto, tanto la sentencia como los artículos de opinión en una dirección y otra expreso mi opinión respecto desde mi posición como Psicóloga Clínica, profesional de la Salud, docente y mujer.

Trabajo con victimas de violencia de género y de agresiones sexuales. Me he formado en el tratamiento del Estrés Post Traumático. Puedo llegar a comprender los mecanismos psicológicos y el terror frente a una situación en que te encuentras encerrada frente a cinco hombres, y solo hay dos opciones: la disociación o la muerte.

Creo que la superioridad en número y fuerza implica una intimidación real en términos psicológicos. Desde el relato de los hechos probados, y en la medida en que ella sintió miedo, y no sólo por la agresión sexual sino por el miedo a males mayores, hubo intimidación.

Creo que fue una violación no solo "sexo en un ambiente de jolgorio".

Me uno al clamor general para llamar legalmente "violación", a lo que casi todo el mundo entiende como violación: una penetración no querida por la víctima.

Y me preocupa que en el inconsciente de las mujeres, como en las tragedias griegas, se abra este escenario:

- Si te resistes, tu integridad física corre peligro

- Si te sometes, creerán que fue con consentimiento.

En mi trabajo como Psicoterapeuta para adolescentes  trabajo por una co-educación en que a las niñas y adolescentes se les deje de inocular introyectos del tipo: "Ten cuidado. No salgas sola, cuidado con la ropa, las horas, las compañías ...". Es hora de dejar de culpabilizar y dejar todo el peso de la responsabilidad en sus actos.
Y es hora de empezar a educar a los niños y adolescentes con: "No es no. Y si no dice Si, también es No. Un piropo en la calle es acoso sexual. En las redes sociales es también un delito el exhibicionismo. El delito no es ser puta, el delito es ser putero".

Creo en las mujeres que me hablan en consulta, abrumadas por el dolor, la vergüenza y la culpa. Veo sus psiques, sus almas rotas tras las violaciones. Veo como reexperimentan el trauma una y otra vez en su vida cotidiana. Como evitan cualquier circunstancia que les recuerde lo acaecido. Como la ansiedad, los ataques de pánico, las pesadillas, el insomnio y los dolores psicosomáticos se apoderan de su vida.

Y cuando veo las movilizaciones sociales, el 8M, la manifestación tras la sentencia, me alegro de corazón de este movimiento de la primavera. Veo un despertar de la conciencia y de la dignidad de las mujeres junto a los hombres. Creo en que es posible un cambio. Creo en la posibilidad de modificar la legislación y hacerla más sensible a la humanidad. Creo en la Educación. Creo en la posibilidad de sanar las relaciones entre la mujer y el hombre.

Como decía Machado: "Mi corazón espera también hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de la primavera".

#YoSiTeCreo

María Artacho Sánchez, Psicóloga Clínica, Directora del Centro María Zambrano.

Colabora con la UGR, y con el IML

No hay comentarios.

Agregar comentario