Cumplimos 10 años

Celebramos nuestros primeros 10 años

Se ha llegado hasta aquí gracias a la compañía de muchas personas.

El Centro María Zambrano es un sueño hecho carne, un ser con su propia alma, una hija gestada, parida y criada con el apoyo y el cariño de una gran tribu.

Me gustaría agradecer a todas las personas que han sido copartícipes de esta crianza. Y lo hago por orden cronológico.

Quiero citar a mi familia y mentores en la génesis de esta historia.

Este espacio no sería posible sin la generosidad de mi madre Eugenia, que me ha ofrecido este local de 250 metros durante estos diez años. Tú estudiaste Filosofía y Letras, contra viento y marea. Y me has guiado en la lectura de María Zambrano, libro tras libro. Ella sí que ha leído a María casi entera. Gracias por abrirme las páginas de el “Hombre y lo divino”, el texto de Job, “Claros del bosque”, “Los bienaventurados”, “Hacia un saber sobre el alma” …

El Centro María Zambrano tampoco sería posible sin la herencia que recibí de mi padre Eugenio.  Gracias a él pude reformar este local. Padre allá donde estés: Gracias.

Y sigo nombrando a Miguel Sánchez Zambrano, mi tío, padrino, padre adoptivo. Que justo cuando acabé la carrera de psicología, me invitó a aprender de él, sentándome a su lado. Gracias por tus bendiciones en mi camino y por tu confianza. 

Como amigos y Pediatras cercanos recuerdo ahora aquí, hace diez años la presencia de Mari Carmen Augusti y Antonio Muñoz. Gracias por vuestra confianza siempre.

He disfrutado del respaldo de dos Coach de empresa magníficos: Isabel Jimenez Caballero y Angel de Lope. Gracias.

Tuve la suerte de contar cómo Arquitecto a Roland Krausshaar, el padre de mi sobrino Lucas, y cómo Directora de obra a mi hermana Rosario Artacho. Roland tuvo la inspiración para distribuir este espacio sin un solo pasillo. Gracias Roland. Gracias Rosario por el regalo de tu trabajo.

Ana Campos, mi hermana del alma, diseñadora amiga, nos regala el nuevo logotipo, una hoja de Ginko, símbolo de la resilencia, que es nuestra capacidad de crecer ante la adversidad. Gracias.

Y quiero citar en último lugar, pero no menos importante, a mi pareja, Eduardo Barceló. Hacemos nuestro camino juntos, desde hace cinco años. Eduardo eres mi abogado, mi psicólogo, mi asesor fiscal y laboral, mi Coach a horas intempestivas, la oreja siempre disponible. Gracias por tu lucidez y tu ecuanimidad. Y todo gratis! Que estamos en la tierra del chavico. 

A lo largo de estos diez años, en la mesa de Recepción se han sentado cuatro personas, que han mostrado la cara más amable del Centro: Eugenia, Luli, Teresa y María José. Mi trabajo con ellas ha sido imparable: han sido mis manos y mis pies, han realizado tareas de acogida, de marketing, de contabilidad… Gracias a cada una de ellas. Y especialmente para María José, ahora, que estás entregada en cuerpo y alma a este proyecto y que lo has dado todo por esta Semana de Actividades Gratuitas.

Como responsables del Mantenimiento, haciendo de este espacio una segunda casa, Fenshui, ordenada y limpia, con flores, olores, y tes. He contado a lo largo del tiempo con Roxana, Ndeye y Gloria. Gracias a vosotras. Y especialmente para Gloria, que ahora en el presente, nos ayuda, a quien llamo en la intimidad “Mi Gloria bendita”. Quiero recordar a Mari, que hubiese estado hoy aquí, preparando el jamón y las bebidas. Allá donde estés. Gracias.

Yo sola jamás hubiese podido acoger a la cantidad de pacientes que hemos recibido a lo largo de estos 10 años. El Centro María Zambrano es una plataforma de encuentro entre profesionales y clientes, para atenderos en vuestras necesidades de apoyo psicológico, corporal y espiritual.

El equipo de co-worker multidisciplinar, de profesionales de la psicología y coach como: Cristina Siachoque responsable del departamento de Orientación, Erika Hernandez, Mercedes García, María Angeles Luaces, Jorge Romero, María José Crespo, Cristina Molina, Javier Arbol, Mercedes Yañez, Jose Manuel Osorio, Carmen Miralles, Sonia Blanco, Laura Sánchez, Puysha Alfonso, Cándido Sánchez...

Y hace años tuvimos la suerte de contar con Sandra Cruz, Celia Arroyo y Alicia Contreras. Han colaborado profesionales de la psiquiatría, de la abogacía Carmen Fernández, docente de yoga Manuel Rodriguez. Tuvimos la suerte de contar durante con un tiempo con Viviana Cannalis y sus clases de Biodanza. Hemos contado con logopedas como Teresa Jerez, Encarni Reinoso. Y también han trabajado maestras, pedagogas, psicoterapeutas Gestalt, de Constelaciones Familiares. Una fisioterapeuta única: Laura Chelli. María Sánchez Parody como Nutricionista. Forman una lista amplia y maravillosa.

Los Practicum de la UGR, y de los diversos Master, han sido presencia que genera presencia, en la primera acogida emocional a los pacientes. Especialmente a los que estáis aquí este cuatrimestre: Diana y Pablo por la mañana y por la tarde: Pedro e Isabel. Gracias.

A veces con alguna de estas personas he discrepado, y aún así puedo decir que  de todas, siempre he aprendido y con todas estoy en paz.  

Hemos compartido una misión en común. Atender a las personas que necesitan un acompañamiento, que han sufrido perdidas. “Persona es lo que queda tras el naufragio” en palabras de María Zambrano. Cuando la persona pierde todo, entonces surge la oportunidad de descubrirse en su propia grandeza. Permanecemos junto a los que sufren, en la esperanza de que en el germen de la oscuridad máxima, está ya la Aurora.

Muchas veces me habéis preguntado: ¿Por qué el nombre de María Zambrano? La historia comienza con la generosidad de Miguel, que me derivaba pacientes en Joaquina Eguaras 17. Me llamaban a su despacho preguntando: “¿Puedo hablar con María Zambrano?”. Y yo respondía: “Ojalá yo fuera María Zambrano, Premio Principe de Asturias, Premio Cervantes, Doctora Honoris Causa por la Universidad de Málaga y que con su razón poética le dio la vuelta a la Historia de la Filosofía”. Fuisteis vosotros, los pacientes, las personas más importantes para este Centro, los que le distéis el nombre. 

Así que el día que Miguel me propuso abrir mi propio despacho, y que se llamara María Zambrano, yo sentí que la criatura se llamaba así, y por supuesto esa noche no dormí nada, de puro nervio. Miguel es sobrino de María Zambrano, como yo soy sobrina de Miguel. El es mi nexo de unión con María Zambrano.

María Zambrano, tocaya, gracias, allá donde estés. Porque siento tu presencia y tu mirada. Aplicamos tu filosofía a la vida cotidiana. Cuantas veces te he pedido ayuda para recibir a un paciente. Cuantas veces tus palabras me han iluminado para dar esperanza en una noche oscura del alma. Hoy con tu risa homérica y desbordante también estás aquí. 

Gracias a todas las personas que han confiado en mí, y en el Centro. Sois la razón de ser de este espacio. Gracias a vosotras estamos dispuestas a todo. Gracias de corazón.

Cumplimos nuestros primeros diez años. Mirando al futuro se abren múltiples escenarios.  Me siento serena y abierta a cualquier sugerencia. Estoy dispuesta a colaboraciones y nuevos proyectos. 

Lo mejor está por llegar

María Artacho Sánchez

Directora del Centro María Zambrano

 Cumplimos 10 años

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