Enséñame a decir adiós

Ayudando a los menores a despedirse de los mayores

“Enseñame a decir Adiós” es el título de un libro precioso, de la autora Aida de Vicente Colomina. En este momento de pandemia del coronavirus: los niños tienen que elaborar duelos masivos: Han perdido sus colegios, amigos, profesores, parques para salir, su vida cotidiana, su espacio, el sol, los paseos, a sus padres serenos..

Muchos de nuestro niños están perdiendo a sus abuelos o los van a perder. Los mayores eran que los llevaban al cole, los que tenían tiempo para ellos, los que los cuidan mientras los padres trabajan..

En estos momentos del COVID 19, la soledad que vivimos adultos y niños en los rituales y la imposibilidad de recibir un abrazo, un saludo aumentan el dolor del duelo. No poder estar presentes en esos momentos aumenta las posibilidades de desarrollar un duelo traumático. 

Nosotros podemos ser una fuente de apoyo, un contenedor para sus emociones, nosotros podemos regalarles palabras de consuelo que les den sentido a lo que están viviendo.  

Vamos a dar respuesta a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo decirle a un menor que alguien querido ha muerto?
  2. ¿Qué decirle?
  3. Enseñarle a decir "adiós" con un ritual de despedida

¿COMO DECIRSELO?

¿Quien? Elige a la persona que tenga un vínculo más sólido y amoroso con el menor, esa es  la más indicada.

¿Cuando? Díselo lo antes posible. Es mejor así es a que se entere a través de terceras personas.

¿Donde? Busca un lugar tranquilo y en persona. Un lugar privado y sin interrupciones de terceras personas.

¿Como? Se consciente de la comunicación no-verbal. Cuida el tono emocional, que sea sosegado tranquilo, afectuoso. Utiliza el contacto físico, cogele una manita, mírale a los ojos. Permite que afloren sus emociones, valídale, dile que está bien todo lo que sienta.

¿QUE DECIR?

Dale una explicación simple, directa y sincera.Adapta tu lenguaje a su nivel de comprensión. No satures a niños menores de 10 años  con muchas explicaciones. Y dales la información poco a poco: Un día, explicales que ha enfermado, que está muy, muy, muy malito. Al día siguiente, que los médicos están haciendo todo lo posible para salvarle. Finalmente explicarle como murió y porqué.

Explicale que su “ abuelo o familiar” ha muerto a causa de la neumonía que produce el virus en los pulmones, pero no del virus en sí mismo. Aclara que hay personas con el virus que no tienen síntomas y que si él resultase infectado lo más probable es que estuviese sano.

Asegúrate  de que el niño comprende lo que significa estar muerto (sobre todo si es menor de 10 años). Explícale lo que es la muerte, que es para siempre, que no se vuelve y que el cuerpo deja de funcionar.  Dile que todo lo que esa persona nos dio de bueno, permanecerá siempre en nuestro corazón y en nuestro recuerdo. Dile que ves su dolor y que tiene permiso para llorar.Permítete llorar juntos, pero sin derrumbarte para continuar sosteniendo al menor.

Dile:

  • Veo tu dolor y lo entiendo. A mí, también me duele.
  • Tienes permiso para sentirte triste.
  • Este dolor pasará.
  • Su amor te acompañará siempre.
  • Tú vas a recuperar tu alegría, tu fuerza
  • Tienes derecho a volver a reír, a ser feliz, a esperar lo mejor
  • Tienes derecho a seguir viviendo
  • Vive en honor de tu abuelo, de tu abuela
  • Puedes seguir hablando con él en tu corazón

¿COMO REALIZAR UN RITUAL DE DESPEDIDA?

  • Déjate asesorar por una persona de confianza. Puede ser un psicólogo, alguien especializado en acompañamiento del duelo, el párroco, o algún profesional de la funeraria.
  • Realiza una reunión previa de organización y escuchar las necesidades de cada una de las personas afectadas, de los mayores, y de los niños.
  • Convoca una ceremonia o encuentro virtual. Celebra la vida de esa persona. Pon la música que le gustaba, adorna el espacio con los dibujos de los menores, coloca fotos, lee poesías, permite que los niños lean sus cartas, escribe un cuento...
  • Deja en casa un rincón del recuerdo, donde podáis  recogeros, para poner objetos de la persona querida, y ahí permitiros sentir y expresar.
  • Haz junto a los niños un álbum.
  • Construye una caja de recuerdos.
  • Publica en tu muro o red social.
  • Realiza una actividad simbólica conjunta y coordinada: Suelta de globos biodegradables. Cuelga en casa banderolas tibetanas.

Decía Murray Bowen (psiquiatra estadounidense):

"Nunca he visto niños dañados por la exposición a la muerte, lo que sí he visto son niños dañados por la ansiedad de los supervivientes”.

María Artacho, es psicoterapeuta infarto-juvenil. Acompaña el duelo en menores y a sus familiares.

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